Tejiendo Paz y Oportunidades en Colombia
A los 11 años, la vida de Elacides López Triana cambió para siempre. Era el 5 de febrero de 2008. En el patio de su casa, en Tierralta, Córdoba, jugaba junto a su prima y otros familiares cuando una mina antipersonal explotó bajo sus pies. En un instante, la infancia quedó interrumpida. Lo que siguió fue un camino marcado por los cambios abruptos y las incertidumbres que viven miles de víctimas de artefactos explosivos en Colombia.
Pero la historia de Elacides no terminó allí, para él fue comenzar de nuevo, porque pese a los impactos a nivel físico, emocional, social y económico; su historia es testimonio de que, cuando existen oportunidades y acompañamiento integral, es posible reconstruir la vida incluso después de las experiencias más difíciles
Hoy, con 29 años, Elacides es líder comunitario, emprendedor, deportista y referente para otras personas con discapacidad en Tierralta – Córdoba, en una de las regiones que históricamente han sido afectadas por el conflicto armado en Colombia.
HI en el marco del proyecto Tejiendo Paz y Oportunidades en Colombia, ha acompañado a Elacides y a su familia en un proceso integral de rehabilitación que ha ido mucho más allá de la recuperación física.
El apoyo incluyó rehabilitación, atención psicosocial, acompañamiento jurídico, ayudas técnicas adaptadas a sus necesidades —como una silla de ruedas personalizada— y el fortalecimiento de iniciativas productivas familiares para recuperar estabilidad económica.
Cuando una mina afecta a una persona, no solo impacta su cuerpo. También transforma proyectos de vida, dinámicas familiares y oportunidades. En el caso de Elacides, el acompañamiento integral le permitió reconstruir confianza, fortalecer capacidades y volver a proyectarse hacia el futuro.
Hoy, desde su hogar, fabrica zapatos de manera independiente, demostrando que la autonomía también se construye paso a paso. Pero además de emprender, decidió desafiar nuevos límites: encontró en el parabádminton una nueva pasión. Entrena con disciplina y determinación para representar a Tierralta en los Juegos Departamentales de Córdoba y se prepara para competir a nivel nacional en Bogotá, llevando consigo no solo un sueño deportivo, sino también un poderoso mensaje de inclusión.
Sin embargo, quizá su mayor logro está en el impacto que genera en la comunidad. Gracias al proceso psicosocial impulsado por HI, Elacides se formó como promotor psicosocial y hoy acompaña a otras personas con discapacidad en sus propios procesos de rehabilitación. Escucha, orienta y fortalece redes de apoyo entre pares, demostrando que el liderazgo también nace de las experiencias difíciles transformadas en esperanza compartida.
Mirando hacia el futuro, Elacides tiene claro que sus sueños apenas comienzan. Más allá de crecer como deportista y fortalecer su emprendimiento, su mayor propósito es convertirse en un referente para su comunidad y para todo el país: demostrar que la discapacidad no define los límites de una persona. Quiere que otras personas vean en su historia una prueba de que las barreras —físicas, sociales y actitudinales— pueden derribarse con perseverancia y oportunidades. Porque, como él mismo demuestra cada día, el verdadero límite no está en las circunstancias, sino en renunciar a seguir adelante.
En Tierralta, muchos lo ven como un ejemplo. No porque haya olvidado lo ocurrido, sino porque decidió no permitir que aquello definiera el resto de su historia.
La vida de Elacides es una muestra de que tejer paz también significa reconstruir proyectos de vida, fortalecer capacidades y abrir oportunidades para que nadie quede atrás. Porque detrás de cada proceso de rehabilitación hay algo más profundo: la posibilidad de volver a soñar.

